Miembros


19. No hay requisitos de edad ni de nacionalidad ni de patrimonio ni de filosofía para pertenecer a la Hermandad de Falstaff. Sólo faltaría, teniendo a tal patrón. Eso sí, todo hijo de Falstaff habrá de mantener, demostrar, sostener y defender una afición desmedida por el vino de Jerez sin dejar pasar ocasión de probarlo o de aprobarlo con hechos y palabras. 

20. El interesado, si todavía quedan vacantes, solicitará su inscripción y será recibido con los brazos abiertos y un brindis o dos a su salud. (O tres.) Si entra por un hijo de Falstaff que pasó a mejor Hermandad, el nuevo está obligado a tenerlo siempre en su memoria y a brindar por él con alta frecuencia.

21. No habrá cuotas, más allá de la entrada a la reunión correspondiente, si acaso. A la Hermandad se contribuye liberalmente mediante el mantenimiento y auge del jerez por un consumo constante.